ARTURO TORRES
El LLAMADO
Aquella noche de fin de año de 1997 justo mientras cantaba en un escenario, lo cual era lo que siempre me había apasionado; sentí dentro de mí un vacío, una falta de algo que 18 años después descubrí y que hasta el día de hoy ha llenado mi vida por completo.
Nacido en el año 1972, siendo el mayor de 4 hermanos, crecí entre canciones y músicos amigos de mi padre, el cual fue un obrero y cantante de fin de semana; al escucharme cantar a mis 4 años en el patio de mi casa me pidió cantar frente a él, pero acompañándome con su guitarra; ahí empezó mi “carrera artística”.
Desde los 4 años hasta los 14 años impulsado por mi padre y luego por mis maestros no dejaba de cantar en las llamadas “asambleas escolares” y reuniones familiares; debo confesar que por la cultura de aquellos años el ser obediente era la única opción hoy entiendo que honestamente sufría mas de lo que disfrutaba de ese don que había recibido.
LA PRIMERA LIBERACION
Llegada la adolescencia por fin dejé de sentirme obligado a cantar y no fue hasta los 17 años cuando mi padre me enseñó a tocar la guitarra y el bajo eléctrico que regrese a la música, pero esta vez por fin convencido; fue así que empecé a trabajar en grupos musicales y bandas versátiles otros 13 años más.
En ese tiempo estuve a punto de ingresar a la facultad de música, pero mi querida madre me “recomendó” hacerlo solo hasta que terminara una carrera de verdad; fue así como empecé a estudiar Arquitectura.
Entre paracentesis, pero no menos importante; a la par a mis 19 años me integre al coro de la iglesia de mi pueblo y ahí fue guitarrista, cantante y luego coordinador del coro por 25 años; en ese trayecto me decidí a grabar un par discos de música religiosa, todo ello con mucha convicción y gusto.
Regresando a mi carrera como músico secular, empecé a tocar y cantar en bares y eventos privados para mantener económicamente mi carrera como Arquitecto y desarrollarme como cantante.
Llegó el momento en que solo fui cantante de una banda para eventos privados lo cual me hacía sentir muy pleno, pues era un sueño hecho realidad, sin embargo, tal y como empecé mi relato, llegó el momento en que sentía que algo faltaba, tenía la sensación de que a pesar que se sentía muy bien estar en un escenario cantando, aun no estaba cumpliendo con algo que ni yo misma sabía que era en realidad. Era una intuición.
Llegados ya mis 31 años y de manera irónica, después de tener mucho trabajo en el ámbito musical, esto me afecto en mi salud ya que yo tenía un trabajo estable como arquitecto en una empresa y las desveladas de la música casi causan que sufriera un accidente grave al quedarme dormido mientras conducía por una avenida de alta velocidad, para entonces ya tenía a mi hijo pequeño ante lo cual, di por terminada mi carrera como cantante en eventos privados, para mí era más importante mi familia y su seguridad.
LA PRUEBA
Continúe cantando en mi iglesia; pero ya para aquellos años la vida me había propinado unas lecciones bastantes duras, las cuales me llevaron a profundizar mucho más en el sentido de la vida y mi relación con el Creador.
Ahora ya con la cabeza fría y después de los 2 acontecimientos más duros que pude haber experimentado y que fueron la muerte de 2 mis hijas (Maripili y Mariana) veo que la relación que tenía con Dios era muy inmadura, es decir, en el fondo creía que el servir a la iglesia era como una garantía de que no me iban a suceder acontecimientos duros y tristes. Estas experiencias me dieron el mayor aprendizaje y mejoraron enormemente mi relación conmigo y con Dios.
10 años después de la muerte de mi segunda hija y teniendo 45 años algo dentro de mí se manifestó y me llevó a mirar hacia adentro y a darme cuenta que una estabilidad económica, una linda familia, una buena salud y una buena relación con Dios no me llenaban por completo, descubrí algo que fue doloroso pero necesario; al mirarme con honestidad y profundamente me di cuenta que YO era un total desconocido para mí mismo; ni siquiera me había dado cuenta de la forma en que me trataba, de la vergüenza que sentía hacia mi pasado y hacía mí presente, había en mi mucha culpa y falsas creencias que no sabía que estaba ahí.
El golpe de realidad me llevó a iniciar una labor que luego descubrí fue una sanación interior, una búsqueda de soledad, de tiempo conmigo mismo, de aceptación y de empezar a Amarme.
Ese fue el punto de partida para una nueva vida; fue un morir para renacer.
Hubo grandes choques con seres queridos que por obvias razones no les agrado esta liberación de mi parte pues, ellos al igual que yo mismo estaban acostumbradas a tratarme mal con mi consentimiento. Con el tiempo estas diferencias fueron resueltas con madurez y respeto.
EL REGRESO
Estos eventos fueron la continuación y la realización plena de mi carrera musical.
Algo dentro de mí se manifestó y me llevó a empezar a plasmar en papel y en verso lo que me llenaba en mi interior, era inevitable sacar a través de la música lo que brotaba sin medida de mí, solo estaba canalizando lo que todos tenemos pero que yo tenía encerrado con mil murallas.
En ese momento de éxtasis y gracia entendí ¿qué era lo que me faltaba cuando estaba arriba de un escenario?; me faltaba cantar mi verdadera esencia, cantarle a la vida.
Ahora mi voz está al servicio de la vida y el amor y no hay nada que me llene tanto como ello.
RENACIDO
Ahora mi vida transcurre con naturalidad, el cambio más significativo fue la forma en que la veo la vida, mis reacciones, mis actitudes hacia ella; quizá cambiaron algunos amigos que ya no vibran con lo que siento, pero ahora tengo nuevos amigos con los cuales llevo una relación más plena y auténtica.
No pretendo ser un ejemplo para nadie, he aprendido que el respeto es una forma de amar, y ahora siento mucha más empatía que antes, porque entiendo que cada uno tiene su historia y sus batallas,
Ahora SE que he venido a esta vida a compartir mis canciones las cuales llevan un mensaje de Agradecimiento, Aceptación y Confianza en la vida, un mensaje que invita a que cada uno sea responsable de sí mismo, que se acepte, se respete y se conozca cada día más a sí mismo.
En resumen, que nos Amemos y que Amemos a los demás.
Ah y por cierto ese mensaje de Jesús como otros más ya lo había escuchado antes; pero hoy entiendo que tenía que experimentarlo para entenderlo plenamente y ahora dar Fe de ello.
Gracias por apoyar este proyecto artístico musical.